Hoy me encuentro ante un momento de

Hoy me encuentro ante un momento de mi vida en el que no puedo seguir fingiendo que todo está bien. Siento el peso de mis errores, de mis decisiones, de las palabras que no debí decir y de los silencios que gritaron más fuerte que cualquier disculpa.

Me detengo hoy, no para justificarme, sino para reconocer. Reconocer que me he equivocado, que me he alejado del camino, que he herido a quienes amo y que me he fallado a mí mismo.

Hoy me encuentro ante Dios, con el corazón abierto, sin máscaras, con el alma desnuda. No vengo con excusas, vengo con arrepentimiento. Vengo con el deseo profundo de ser perdonado, de ser sanado, de volver a empezar.

Hoy me encuentro ante una nueva oportunidad. Y aunque me sienta pequeño, roto o indigno, sé que Su misericordia es más grande que mi culpa. Por eso, confieso mis faltas, entrego mis temores, y pido perdón desde lo más profundo de mi ser.

Dios, recíbeme tal como soy. Ayúdame a cambiar, a perdonar, a perdonarme. Hoy empiezo de nuevo.