Carta de Perdón a Mí Misma

Hoy quiero pedirme perdón…
Sí, puede sonar extraño, pero sé que es necesario.
Porque merezco soltar la culpa, sanar las heridas y volver a abrazarme con amor.

Lo siento…
Por haberme quedado al lado de un hombre que nunca me dio confianza,
por haber entregado mi corazón donde no había cuidado,
por haberme quitado la dignidad una y otra vez, sin pensar en lo que valgo.

Perdón por cada lágrima que derramé sabiendo que ese amor no me hacía bien,
por haber regresado, incluso cuando sabía en lo más profundo que no cambiaría nada.
Perdón por amar con todo mi ser a quien nunca me mostró luz, ni respeto, ni paz.

Perdón por mostrarle a mi hijo un padre al que me vio llorar por amor,
por dejar que el dolor se instalara en mi rostro frente a él,
cuando yo debía ser refugio y fortaleza.

Hoy reconozco todo eso.
Y no para juzgarme, sino para perdonarme.
Porque hice lo que pude con el corazón roto, con el alma confundida,
y aun así, seguí adelante… y eso ya es valiente.

Hoy empiezo de nuevo.
Con amor propio, con dignidad, con la lección aprendida.
Porque merezco amor del bueno… empezando por el mío.