Querido Dios,
Mientras me siento aquí con el corazón hecho pedazos y las lágrimas cayendo por mis mejillas, levanto mi mirada a Ti. En medio del dolor, quiero que sepas que siempre te amaré, y que confío en tu amor, incluso cuando me siento rota.
Hoy elevo mi oración pidiendo perdón, Señor… perdón para mí y especialmente para mi hijo. Te ruego que lo cubras con Tu gracia y lo guíes por caminos de paz y propósito.
No vengo a pedir grandes cosas, solo anhelo felicidad verdadera para él. Oro con todo mi ser para que encuentre a una buena persona, alguien que lo ame y lo respete, y que juntos puedan construir una vida llena de amor, bendición y estabilidad. Que, si es Tu voluntad, llegue ese momento especial de compromiso y matrimonio ante Ti, y que ese paso le traiga alegría y plenitud.
También te pido, Señor, ayuda en lo económico. Tú sabes nuestras necesidades, Tú conoces nuestras cargas. Abre puertas, provee lo necesario, y ayúdanos a confiar en que Tú nunca fallas.
Te lo pido con humildad, con fe, y en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
