¿Cómo cambiamos nuestra rutina matinal practicando algunas actividades?
Nuestros hábitos de la mañana tienen una importancia trascendental: lo que hacemos por la mañana puede afectar nuestra productividad durante el día.
Cada mañana nos levantamos con una cantidad determinada de energía, especialmente la energía mental. Nosotros lo llamamos la reserva de la paciencia. Es un empaque que no debemos desperdiciar y menos en la mañana. Durante el día invertiremos esta energía en varios asuntos que exigen fuerza, fortaleza y toma de decisiones.
Puede tratarse de cosas pequeñas como: ¿Cómo vestirse? ¿Qué comer? O algo más grande como: evitar discutir con un compañero de trabajo, evitar que alguien nos distraiga en el camino o llegar temprano al trabajo, la decepción que esperábamos de algo y que no ocurrirá, entre otros.
¿Qué estamos haciendo?
Hay que mantener esta energía por las mañanas y no malgastarla. Hay que administrarla de manera inteligente. Debemos aprender a gestionar la energía durante el día y en cosas realmente importantes. Así, durante las primeras horas del día debemos gastar pocas energías y desempeñar actividades que no requieran la toma de decisiones.
Lo que se pretende es crear una rutina matinal, organizar las actividades con suficiente antelación para no pensar en las cosas que nos roban energía, de lo contrario analizaremos con dificultad y titubearemos.
Una vez que adoptamos automáticamente una rutina conseguirás dobles ventajas: ahorrarás energía mental y el sentimiento de control sobre las cosas. Esto representará un mejor estado de ánimo, estarás completamente motivado y el estrés y la ira se reducirán.