Señor,
Esta batalla que tengo delante me está costando. Hay días en los que siento que no puedo más, que las fuerzas me fallan y que el temor quiere tomar el control. Pero en medio de esta lucha, levanto mi voz a Ti.
Tú me has llamado a ser un guerrero, y aunque me sienta débil, sé que en Ti soy fuerte. Ayúdame a pelear con valentía, no con mis fuerzas, sino con las tuyas. Recuérdame que no estoy solo, que Tú peleas a mi lado, que cada paso lo das conmigo.
Enséñame a confiar plenamente en Ti, a rendirme a Tus caminos aunque no los entienda, a saber que en cada batalla, hay propósito, y que detrás de cada tormenta, Tú estás preparando un arcoíris.
Dame la fe para avanzar en medio de la lluvia, la paciencia para esperar Tu victoria, y el valor para no rendirme, porque sé que en Ti, toda lucha tiene sentido y toda herida puede ser sanada.
Confío en Ti, mi Dios. Pelea conmigo. Pelea por mí.
Amén.
