Dios, en el nombre de Jesucristo, te ruego que me ayudes a ser fuerte y a vivir para Ti.
Permite que mi luz brille para Ti, Señor, para que pueda ser una luz en medio de la oscuridad y mostrar a otros que es posible encontrar paz y alegría contigo.
Todo lo pongo en Tus manos, Dios.
Tú sabes lo que hay en mi corazón, porque puedes leerlo mejor que nadie.
Hágase Tu voluntad, Señor, no la mía.
Ayúdame a creer más profundamente y a servirte con humildad.
Muéstrame el camino para poder salir adelante, para tener lo necesario: gasolina para visitar a otros, ropa y pequeños regalos para Navidad, para cuidar de mi familia.
Cuida a mis hijos, a mis nietos, a mis padres ancianos y a todos mis seres queridos.
Por favor, Señor, quita esta tristeza profunda de mi corazón y regálame Tu paz.
A veces solo quiero volver a casa, sentir descanso en el alma.
Ayúdame a aceptar Tu voluntad, aunque no siempre la entienda.
Envíame señales, sueños o claridad, Señor, y dame discernimiento para reconocer lo que viene de Ti y no confundirlo con lo que genera miedo y confusión.
Estoy muy confundida, Dios.
No siempre sé qué hacer, cuándo avanzar o qué camino tomar.
Sana mi cuerpo, Señor, quita este dolor y devuélveme fuerzas.
Prometo seguirte si me muestras el camino con claridad.
Reconozco mis errores, mis limitaciones, mi fragilidad.
A veces no veo lo simple y me lleno de temor, incluso de Ti, Señor, y no entiendo por qué.
No siempre viví como debía, pero aun en mis fallas te conocí y hablé de Ti.
Hoy intento hacerlo mejor, aunque muchas veces siento que no tengo esperanza y el miedo me gana.
Gracias, Señor, por mis hijos y mis nietos, por el amor que me has regalado.
Sé que debería sentirme feliz, pero también extraño a mi hermano y cargo dudas y preguntas que me duelen.
Creo en Ti, Señor, aunque esté confundida.
He sido herida, no soy perfecta, pero te necesito.
Siento que siempre me has acompañado, incluso ahora, aunque nunca me había sentido tan triste.
Solo Tú puedes ayudarme, Dios del cielo, en el nombre de Jesús.
No te olvides de mí.
Te amo, Dios.
Creo en Jesucristo, Tu Hijo.
Aquí estoy, Señor.
Esperaré en Ti.
Ana
